Dios esconde lo que atesora hasta el momento oportuno. Escondió a Moisés en una cesta, a José en una prisión y a Jesús en Egipto; esto no significa que estés olvidado, ¡significa que estás siendo preservado para un propósito!
Si me permiten... ¿qué pueden hacer de diferente para ganarse el favor del Señor? ¿O qué puedo hacer yo para ser más agradable a los ojos de Dios? Lo de siempre se vuelve aburrido para Nuestro Amado... hagan algo diferente.
Les daré un ejemplo: salga a caminar y extienda la mano derecha o la izquierda, la misma con la que toman la mano de su esposa, esposo, hijo… aunque no esté allí.
El Dios invisible es nuestro Padre y está esperando un acto de fe radical.